Creo que siento un vacío tan grande, que me impide amar.
Hace demasiado tiempo que dejé de escribir. En el borrador tengo varias entradas comenzadas a lo largo del año 2011. Cada 3 o 4 meses lo estuve intentando, sólo pude sacar dos líneas ni más ni menos.
Recuerdo cada una de las veces que necesitaba escribir y de repente me detenía, dejaba las manos fuera del teclado… y sentía miedo. Una inseguridad increíble, tenía miedo de escribir… tenía tanto que enseñar que no sabía cómo empezar. No, me equivoco, más bien no sabía cómo continuar.
Cada parrafada mental que tenía, terminaba con un “estoy mal, estoy mal de verdad, no me siento bien…(me duele mucho el corazón)”; Y sigo adolorida, a pesar de que inconscientemente haya creado un muro invisible en mi cabeza, ya no sé a qué es lo que tengo realmente miedo, que es lo que me impide hacer ciertas cosas. A veces me acuerdo de mi padre, y me cuesta ponerme triste…
Otras veces, hace 2 días por ejemplo tuve un recuerdo de cuando era pequeña: la primera y última vez que me llevó al parque y jugó conmigo durante toda la tarde(mientras estaba con él pasándolo en grande, deseaba que no terminara nunca ese momento, sabía que no se repetiría). Mientras daba la vuelta al parque recordaba ese momento con nostalgia, y cada vez que me iba alejando sentía que me ahogaba…estaba llegando a mi casa con lágrimas. Me reprimo mucho, a veces sin más lloro sin parar. Sin apenas pensar empiezo a demostrar de ésta única manera que conozco cuánto le hecho de menos. En silencio y sola.
Me he dado cuenta que desde que se fue, perdí la ilusión y las fuerzas por seguir adelante. Me he estado refugiando todo este tiempo entre mis amigos… por eso… siento que, mientras han pasado estos 2 años.. He podido descansar de todo y pensar mucho.
Ahora que me siento libre de todo y que tengo en mis manos el modo de conducir mi vida hacia la dirección que quiera. Me siento mucho más perdida. Más libre y más perdida que nunca… Veo que por fin soy el centro de mi mundo y que tengo mil opciones de hacer lo que quiera con ella, y a pesar de eso, es muy difícil. Me imagino en el centro de algo y en el punto donde me sostengo de pie hay muchos senderos, muchos caminos, muchas formas de escoger qué camino. Pero ante todo, mi objetivo aún se ve borroso. Cualquiera de los que escoja, me parece bien. Pero de momento… mientras no me quede estancada, es todo lo que me importa. Necesito progresar, quiero crecer como persona, eso es.
Porque siento que durante todo este tiempo he estado caminando a ciegas, dejándome llevar por la corriente de lo que pasaba.
Ahora mismo soy incapaz, de explicar qué quería decir con la primera línea de la entrada de éste post. Quizá a la próxima.
Acaba de pasarme por la cabeza una frase mítica de René Descartes, que jamás se me olvidará desde aquel primer día de clase de ética en la ESO. Y dice así : ”Nadie es libre, hasta los pájaros están encadenados al cielo”. Jamás seremos libres del pensamiento, y mis pensamientos son mi propio enemigo. Mi entorno, todo lo que he vivido condiciona mi forma de pensar. Y contra ello quiero luchar, quiero cambiar y poder estar en paz conmigo misma. Quiero ese tipo de libertad, no estar sujeta a los recuerdos, a los malos recuerdos que hacen que me eche atrás en todo. Quiero estar segura de mis decisiones, quiero estar segura en todo, no quiero dudar de mí más. Quiero cambiar.
Quiero actuar, quiero vivir de verdad sin tener miedo a pensar que si fallo, tendré que huir sin más. Se que soy fuerte, se que en ocasiones me puede la impulsividad y hasta puedo ser valiente con mis decisiones, pero esa pequeña parte, esa otra cara que tengo me estorba.
Sé que no puedo eliminarla, es parte de mí… tengo que superarme a mí misma, tan sencillo como eso.



